El descarrilamiento de un tren Iryo ocurrido este domingo en el municipio de Adamuz (Córdoba) ha provocado una conmoción nacional al confirmarse la muerte de, al menos, 39 personas. Este siniestro representa un hito trágico en la infraestructura de transporte del país, ya que se trata del primer accidente con víctimas mortales en trenes y vías de alta velocidad desde que este sistema comenzó a operar en España en 1992.